Florencia GastronomíA
La región donde se encuentra Florencia cuenta con una de las tradiciones culinarias más versátiles y variadas de Italia, de la que ya hemos hablado en nuestra guía turística de Toscana. Ahora trataremos de dar una visión más específica, limitada a Florencia y sus inmediatos alrededores.
La cocina florentina está compuesta por platos tradicionales sencillos, preparados con ingredientes sencillos pero genuinos y sabrosos, recientemente revalorizados y utilizados incluso por la cocina refinada. Cereales, pan, verduras, aceite (debe ser extra virgen), son la base de muchas recetas que no pueden dejarse de probar en los numerosos restaurantes de Florencia.
Ingredientes humildes, como las judías blancas, y otros ligeramente repugnantes como los callos y los higaditos, son transformados en platos seductores y gustosos, que se sirven tanto en paradas o tabernas como en restaurantes de lujo.
Recomendamos probar: judías con pajaritos, cocidos y después fritos con aceite y salsa de tomate; callos a la florentina, con tomate y queso parmesano rallado; lampredotto, la parte más oscura de las tripas, usada en sopas y arroces pero también apreciada por los florentinos para comer en bocadillo; "crostini" (pan tostado) toscanos con paté de higaditos. Y como no la "fiorentina" porción de carne de vaca de raza "chianina", famosa en todo el mundo, y que puede tomarse en todos los restaurantes de Florencia.
Los alrededores de Florencia son famosos por la producción del Chianti, el vino toscano por antonomasia. De los viñedos de las floridas colinas florentinas se obtienen cuatro tipos de Chianti. Entre Florencia y Siena se produce el Chianti "Classico", mientras que las otras denominaciones corresponden a las áreas geográficas en que se divide la parte restante de la provincia de Florencia: Chianti "Colli Fiorentini", Chianti "Rufina" y Chianti "Montespertoli".
Otros vinos de la zona son el Pomino, apreciado desde inicios del siglo XVIII y que debe su nombre a uno de los viñedos DOC más pequeños del mundo, y el Vin Santo, del que ya se hablaba en el siglo XIV, muy ligado al sentido de la hospitalidad florentino, ya que era ofrecido a los huéspedes acompañado de los tradicionales galletas denominadas cantuccini.
Autor: NOZIO

